Alemania y Turquía buscan sede de Eurocopa 2024

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La UEFA confirmó este jueves las candidaturas de Alemania y Turquía para la organización de la Eurocopa de futbol de 2024, cuyo país sede será designado en septiembre de 2018.

Ambos países, que confirmaron su interés desde hace un cierto tiempo habían esperado hasta el viernes pasado para hacer oficial su candidatura.

“Tenemos dos candidaturas muy sólidas y el comité ejecutivo de la UEFA tendrá una decisión difícil a tomar”, declaró Theodore Theodoridis, secretario general de la UEFA, citado en un comunicado, prometiendo un proceso de candidatura “transparente”.

Ya candidata a la organización de la edición de 2020 de la competición, Turquía se retractó para concentrarse en 2024.

A finales de febrero, cuatro países nórdicos (Dinamarca, Suecia, Finlandia, Noruega), que deseaban presentar una candidatura común, habían renunciado.

Los dosieres de candidatura deberán ser transmitidos como muy tarde el  27 de abril de 2018 y el país organizador será elegido en septiembre de 2018.

El torneo de 2024 se desarrollará entre nueve y 10 estadios, de los cuales dos o tres deberán disponer de una capacidad mínima de 50 mil espectadores y uno al menos de 60 mil espectadores.

Otros tres estadios deberán poder acoger 40 mil espectadores como mínimo y los otros 30 mil espectadores.

Tras la Eurocopa 2016, organizada en Francia y ganada por Portugal, la Eurocopa 2020 se desarrollará en trece ciudades de Europa, con las semifinales y la final en el estadio de Wembley, en Londres.

Si Turquía es elegida por la UEFA para 2024, será el mayor evento deportivo albergado por este país, que ya postuló tres veces para organizar una Eurocopa.

Por su parte, Alemania no ha recibido la Eurocopa desde 1988. En esa época, el torneo se jugaba con ocho equipos y Alemania estaba todavía dividida en dos países (la RFA y la RDA comunista) separados por el Telón de Acero y el Muro de Berlín. Holanda derrotó a la URSS en aquella final (2-0).

La última competición deportiva organizada en Alemania fue el Mundial 2006.

Pese a su éxito popular y una organización perfecta, la historia acabó mal con sospechas de corrupción en la atribución del torneo que surgieron años más tarde y cuya investigación está todavía en curso.