Estado Islámico perdió el último bastión que le quedaba en Siria

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Yihadistas ceden control de Bukamal; Macron advierte que lucha contra terrroristas continúa

El Estado Islámico sigue perdiendo posiciones y está cada vez más debilitado en su poderío militar, logístico y económico, aunque eso no significa que el terrorismo yihadista esté en vías de extinción.

A la pérdida relativamente reciente de ciudades estratégicas para los intereses de la organizacióbn como Mosul, en Irak, y Raqa, en Siria –donde había instalado en 2014 la capital de su auto proclamado califato–, se sumó este jueves la caída de Bukamal en este último país.

La pérdida de un nuevo bastión hace que los combatientes yihadistas busquen refugio en zonas desérticas, mientras buscan la forma de reorganizarse, según algunos analistas.

El paulatino deterioro de la influencia de ese grupo terrorista, sobre todo en Siria e Irak, países en los que llegó a controlar buena parte de sus territorios, no implica en los hechos que la organización deje de ser una amenaza para el resto del mundo.

En realidad sucede todo lo contrario: la diferencia radica en que vez de actuar en forma de células estructuradas suele hacerlo –o al menos así lo hizo en los últimos atentados que sacudieron algunas de las principales ciudades de Europa y más recientemente en Estados Unidos– a través de los llamados “lobos solitarios”.

En estos casos, se trata de individuos originarios de países musulmanes, en su mayoría residentes legales en naciones europeas, que reciben instrucción militar y estratégica sobre la forma de perpetrar ataques por ejemplo a través de internet.

En ese sentido, luego de la pérdida de la última ciudad siria que estaba en su poder, el presidente francés, Emmanuel Macron vaticinó una segura victoria militar contra el Estado Islámico en Siria e Irak en los próximos meses.

De visita en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, el mandatario francés advirtió, no obstante, que eso no implica de ninguna manera que la “amenaza” yihadista pueda concluir de inmediato. Macron consideró que este no será el fin del combate que las fuerzas aliadas libran contra ese grupo terrorista.

Expulsión

Bukamal, ubicada en la provincia siria de Deir Ezzor, en el este del país, y cercana a la frontera con Irak, estaba en poder del EI, cuyos miembros debieron dejar la ciudad, tras una intervención relámpago de tropas sirias, que contaron con apoyo de la aviación rusa, así como de milicianos iraquíes, Guardianes de la Revolución iraní y el Hezbolá libanés.

El ejército sirio anunció que esa ciudad fue reconquistada por tropas afines al régimen del presidente Bachar al Asad.

A su vez, agregó que la liberación de Bukamal fue de “gran importancia” porque en los hechos implica “el fracaso del proyecto” del Estado Islámico “en la región”.

El director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abdel Rahman, aseguró que el EI se replegó hacia el este de Deir Ezzor, donde sus miembros están en zonas desérticas.

CRONOLOGÍA

Julio 2017. El primer ministro de Irán, Haidar al Abadi anunció la liberación de Mosul, la segunda ciudad más importante del país, que fue arrebatada a las fuezas del Estado Islámico.

Octubre 2017. La liberación de Raqa, en Siria, donde el EI había constituido la capital de su “califato”, constituyó un duro golpe para los yihadistas.

Noviembre 2017. Tropas sirias, apoyadas por fuerzas iraquíes, recuperaron Bukamal, último bastión del EI en Siria.

Un pedido para abandonar el Líbano

Arabia saudí pidió este jueves a sus ciudadanos que están visitando Líbano o residen en ese país que lo abandonen lo antes posible, y aconsejó asimismo a los s saudíes que no viajen allí, después de las acusaciones contra Riad por su supuesto papel en la crisis política libanesa.

La agencia de noticias estatal saudí, SPA, informó que las autoridades de Riad pidieron a sus ciudadanos en el Líbano, que salgan del país “en el menor tiempo posible”.

SPA, que citó a una fuente anónima del Ministerio de Exteriores, añadió que el reino también desaconseja visitar hacia ese país.

Por su parte, Kuwait también pidió a sus ciudadanos que abandonen Líbano “inmediatamente”, según la agencia de noticias estatal, KUNA, que citó a una fuente del Ministerio de Exteriores kuwaití.

La decisión es “una medida preventiva frente a cualquier impacto negativo que puede tener lugar” en el Líbano.

En tanto, Emiratos Árabes Unidos se sumó a Arabia saudí y Kuwait al pedir a sus ciudadanos que no viajen al Líbano, aunque no les ordenó dejar el país, debido a la crisis generada por la dimisión del primer ministro Saad Hariri.

La agencia emiratí de noticias WAM informó que el Ministerio de Exteriores y Cooperación Internacional “reafirmó la necesidad de la completa adhesión por parte de los ciudadanos del Estado a no viajar al Líbano”.

La tensión aumentó entre Riad y Beirut, después de que el primer ministro libanés, Saad Hariri, renunciara a su cargo el pasado sábado desde Arabia saudí, acusada por algunos grupos políticos en el Líbano de forzar su dimisión.

Al renunciar, Hariri denunció la un atentado que estaba en preparación contra su vida y criticó la injerencia de Irán en los asuntos del Líbano, así como al grupo chiita libanés Hezbolá, ambos enemigos de Arabia saudí.

Hariri formó gobierno en octubre de 2016, luego de un acuerdo entre su alianza política, 14 de marzo, y la del 8 de marzo, dirigida por Hezbolá.

La dimisión no fue aceptada aún por el presidente libanés, Michel Aoun, que espera su regreso.

Fuente: El Observador y agencias