Frente aliado occidental pone presión a Rusia, que niega todo

0
94

El caso del exespía estalló en un conflicto diplomático de gran escala

El Reino Unido se paró firme y sus aliados cerraron filas. El resultado: un conflicto diplomático que amenaza con ser el más grande desde la guerra fría.

La historia empezó con el envenenamiento de un hombre y su hija en domingo en la apacible ciudad de Salisbury. Pero ese hombre no resultó ser cualquiera, sino un exoficial de inteligencia ruso que había espiado para los británicos. Ese hecho, el uso de un agente químico nervioso para el intento de homicidio y un largo prontuario de rusos anti Putin asesinados en suelo inglés llevó a que el gobierno británico y sus aliados occidentales vieran las huellas del Kremlin en la escena del crimen.

Los líderes de Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y Alemania volvieron a pedir explicaciones a Rusia este jueves por el atentado contra Serguéi y Yulia Skripal, mientras Moscú se disponía a responder a las primeras sanciones británicas que dispuso la expulsión de 23 diplomáticos y la suspensión de las relaciones al más alto nivel.

“Nosotros, los líderes de Francia, Alemania, Estados Unidos y el Reino Unido, condenamos el atentado contra Serguéi y Yulia Skripal en Salisbury”, afirmaron en un comunicado conjunto la primera ministra británica Theresa May, su par alemana Angela Merkel, y el presidente francés Emmanuel Macron y el estadounidense Donald Trump.

“El uso de un agente nervioso de rango militar, de un tipo desarrollado por Rusia, constituye el primer uso ofensivo de un agente nervioso desde la Segunda Guerra Mundial. Es un ataque a la soberanía británica”, añadieron, denunciando “un patrón” de conductas irresponsables del país presidido por Putin.

En tanto, el Kremlin negó que hubiera desarrollado un programa de armas químicas como el que se le acusa y afirmó que está preparando una respuesta a las sanciones que le impuso el Reino Unido.

“No ha habido ningún programa de desarrollo de armas químicas bajo el nombre +Novitchok+ ni en la época de la URSS, ni en la de Rusia”, dijo este jueves el viceministro ruso de Exteriores, Serguei Riabkov, citado por la agencia Interfax.

Las autoridades rusas calificaron las acusaciones de Occidente como “absolutamente absurdas e irresponsables”.

En su primera visita a la ciudad donde ocurrió el atentado, en el sudoeste de Inglaterra, May insistió en la culpabilidad de Rusia: “Tenemos a Rusia por culpable de este acto despreciable y vergonzoso en las calles de una ciudad tan remarcable”.

Skripal y su hija estuvieron en un pub y un restaurante del centro antes de ser hallados inconscientes en un banco, y todavía no se ha determinado en qué lugar recibieron el veneno.

Sanciones de Estados Unidos

Washington aprovechó la coyuntura y se sumó a las sanciones contra Rusia, en este caso, por su injerencia en la elección presidencial estadounidense de 2016 y varios ciberataques.

Según un alto funcionario del gobierno de Donald Trump, las medidas apuntan contra cinco entidades y 19 individuos. Entre los afectados están el FSB (servicios de inteligencia nacional) y el GRU (servicios secretos del ejército ruso).

Muchos de los sancionados han sido inculpados en el marco de la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la interferencia rusa durante la campaña presidencial que llevó a Donald Trump a la Casa Blanca.

“Esta administración responde a las actividades perniciosas (…) de Rusia, incluido su intento de interferir en las elecciones estadounidenses”, dijo el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

Las sanciones implican la congelación de los activos de las personas afectadas y la prohibición de que las empresas estadounidenses realicen transacciones con ellos.