La causa de la igualdad de género se escuchó en todo el mundo

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En España millones de personas se adhirieron a un paro parcial

Mujeres de todo el mundo, convocadas por organizaciones sociales, partidos y sindicatos de más de un centenar de países, reivindicaron este jueves la igualdad frente a los hombres con caceroladas, manifestaciones, huelgas y otros actos.

Estas movilizaciones suponen “la mayor revolución feminista desde la petición del derecho al voto de las sufragistas hace cien años”, según dijo a Efe la italiana Asia Argento, una de las abanderadas del movimiento “#MeToo” contra los abusos sexuales al hablar de este 8 de marzo.

Y es que mujeres de países tan distantes como Indonesia, Corea del Sur, Camboya, Japón o España han salido a las calles en una movilización sin precedentes para expresar el cansancio de un colectivo que no aprecia avances en la lucha contra el machismo, la igualdad salarial, el acoso o la violencia de género.

En la capital de Indonesia, el mayor país musulmán del mundo con grandes lagunas en protección de los derechos humanos, miembros de 69 organizaciones protestaron hoy ante el Parlamento y el palacio presidencial para condenar la discriminación, la violencia y la intolerancia contra las mujeres y las minorías.

La campaña “MeeToo”, movimiento global creado en EE.UU. en contra del acoso sexual en el cine, sirvió de inspiración a las surcoreanas en las protestas que este jueves protagonizaron en Seúl.

Las surcoreanas tratan de crear una red de apoyo a las víctimas de abusos sexuales en un país muy marcado por la tradición confuciana que hasta ahora ha tendido a aislar y a criticar especialmente a aquellas que han osado denunciar a sus superiores.

También, cientos de japonesas marcharon en Tokio y en otras ciudades del país para reclamar mayor igualdad en uno de los países desarrollados donde las mujeres afrontan mayores obstáculos en todos los ámbitos.

Y Camboya pasó hoy por ser el único país del Sudeste Asiático donde el Día de la Mujer está declarado festivo nacional para celebrar actos en contra de los abusos sexuales y la violencia doméstica, consecuencias de la mentalidad machista que prevalece en países como este.

Las movilizaciones en España fueron particularmente llamativas. Se iniciaron en la medianoche con caceroladas protagonizadas por mujeres en distintas ciudades del país que se unen bajo el lema “Si nosotras paramos, se para el mundo”.

Horas después millones de personas se volcaron a las calles para participar de una inédita huelga general y en marchas que inundaran varias ciudades del país, en defensa de sus derechos.

Según los dos mayores sindicatos del país, Comisiones Obreras (CCOO) y UGT, 5,9 millones de personas participaron en los paros de dos horas por turno de trabajo que habían convocado.

Al final de la tarde, mareas de mujeres con predominio del color lila y ambiente festivo abarrotaron las calles del centro de Madrid y Barcelona, luego de que durante el día se sucedieran una concentración tras otra en Valencia, Sevilla, Bilbao o Palma de Mallorca.

La violencia machista contra las mujeres y el abuso sexual fueron el foco de una manifestación convocada por feministas en Estambul, desafiando las prohibiciones impuestas por el vigente estado de emergencia.

Pero en el Día Internacional de la Mujer, la desigualdad entre hombres y mujeres también se trasladó a la que existe entre países ricos y pobres, dado que en estos últimos la mujer sufre doblemente su condición.

En muchas naciones del África Subsahariana o en países con regímenes totalitarios las mujeres soportan la violencia como algo cotidiano en sus entornos, agravada por la violencia propia de los conflictos bélicos.

Resulta anecdótico hablar de conmemoraciones o actos reivindicativos de mujeres en países como Siria, Irak, Yemen, Nigeria, Níger o la República Democrática del Congo donde ni siquiera el derecho a la vida está garantizado.

En otras latitudes más desarrolladas, como es el caso de Rusia, donde las mujeres tienen los mismos o más problemas que sus congéneres de otras partes del mundo, el feminismo parece haber desaparecido, al menos, oficialmente.

En Francia, cuna del feminismo, en Italia y en Estados Unidos también hubo marchas y protestas en varias ciudades.

Líderes se expresaron por el 8-M
El secretario general de la ONU, António Guterres, respaldó los renovados esfuerzos en favor de la igualdad de género y aseguró que esa cuestión “es la tarea pendiente de nuestro tiempo”.

En tanto, en un artículo publicado en el diario “The Guardian”, la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, reafirmó su compromiso de reformar la ley contra la violencia de género porque está decidida a “parar el sufrimiento”.

Por su parte, el papa Francisco también dirigió esta jornada un mensaje a las mujeres de todo el mundo que “cada día tratan de construir una sociedad más humana y acogedora”. “¡Muchas gracias a todas las mujeres que cada día tratan de construir una sociedad más humana y acogedora!”, publicó el pontífice en su perfil oficial de Twitter, traducido en nueve idiomas distintos.

La secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, pidió un mayor esfuerzo para “sumar a los hombres” a la lucha por una completa igualdad de géneros y derechos. “Ojalá podamos incorporar cada vez más a los hombres a la lucha por la igualdad”, declaró Grynspan.