La globalización mina los esfuerzos para reducir las emisiones de C02

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Los países en desarrollo han entrado en una “nueva fase de globalización” que está contribuyendo a minar los esfuerzos internacionales para reducir las emisiones de dióxido de carbono (C02), reveló un estudio publicado en la revista científica Nature.

Investigadores de la Universidad británica de Anglia del Este (UEA), en colaboración con colegas chinos y estadounidenses, concluyeron que el comercio entre países en desarrollo, conocido como comercio sur-sur, se duplicó entre 2004 y 2011, lo que ha provocado esa nueva fase de globalización.

El informe refleja que algunas actividades de producción se están trasladando de China y la India a otros países en desarrollo, como Indonesia, Vietnam o Tailandia, sobre todo las que tienen que ver con materias primas y bienes intermedios en sectores de gran consumo de energía.

A su vez, el crecimiento de las emisiones de CO2 incluidas en las exportaciones chinas se ha “desacelerado o revertido”, mientras que han aumentado las incorporadas en las exportaciones, como los textiles, de regiones menos desarrolladas como Vietnam o Bangladesh.

El comercio internacional aumentó en más del 50 % entre 2005 y 2015 y aproximadamente el 60 % de esa cantidad estuvo vinculado al crecimiento de las exportaciones de los países en desarrolló, apuntó el informe.

Durante ese mismo periodo, el comercio sur-sur creció aún más rápido, alcanzando el 57 % de todas las exportaciones de los países en desarrollo en 2014, agregó.

Esta tendencia, según afirmaron los investigadores, “socava seriamente” los esfuerzos internacionales para reducir las emisiones globales de CO2, que se basan cada vez más en “reunir contribuciones voluntarias de naciones más pequeñas y menos desarrolladas”.

Uno de los responsables del estudio, el profesor en Economía del Cambio Climático en la Escuela de Desarrollo Internacional de la UEA Dabo Guan declaró que “el rápido crecimiento en el comercio sur-sur refleja una fragmentación de las cadenas de suministro mundiales, donde las etapas de producción temprana de muchas industrias se han trasladado de países como China e India a economías con salarios más bajos”.

“Esta tendencia se ha acelerado desde la crisis financiera mundial de 2008”, agregó, al tiempo que apuntó que, “además de las importantes implicaciones que esto tiene en el desarrollo económico global, afecta asimismo a la magnitud y la distribución regional de las futuras emisiones globales de CO2”.