La revolución masculina: el viagra cumple 20 años. ¿Qué cambió?

0
103

La droga modificó la percepción sobre problemas sexuales y abrió el debate sobre un medicamento similar para mujeres

Hace 20 años Estados Unidos se vio revolucionada por la aparición de la pastilla azul: Viagra. Con ella se logro que millones de hombres volvieran a tener relaciones sexuales o mejoraran su vida sexual y destapó el hasta entonces tabú de la impotencia.

Sin embargo, la revolución sexual que generó dejó afuera a las mujeres con disfunciones y pérdida de la libido. Según expertos, aún esperan un remedio milagroso que les permita disfrutar de una vida sexual plena.

El 27 de marzo de 1998 el medicamento fue aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) y se convirtió en la primera píldora para ayudar a los hombres a conseguir una erección.

El laboratorio estadounidense Pfizer emitió más de 65 millones de recetas de Viagra por todo el mundo.

A su vez, su comercialización coincidió con el auge del uso de internet y de la pornografía en línea.

En su momento, el senador republicano Bob Dole -candidato a la presidencia de Estados Unidos en 1996- promocionó el producto en la televisión y fue un total éxito. “Es un poco embarazoso para mí hablar sobre disfunción eréctil, pero es muy importante para millones de hombres y sus parejas”, indicaba en la publicidad.

El aviso que realizó el candidato a presidente Bob Boyle, para Viagra

Hoy en día, ya no se habla de “impotencia masculina” sino de “disfunción eréctil”, una condición médica que ahora puede tratarse.
Twitear

Elizabeth Kavaler -uróloga del Hospital Lenox Hill de Nueva York- explicó que “hoy, la sexualidad en general es un tema muy presente”, pero antes hablar de problemas de erección era embarazoso y difícil. Este remedio se convirtió “en un elemento predecible en nuestras vidas a medida que envejecemos, y estoy segura de que el Viagra ha tenido un papel importante”.

Para Louis Kavoussi, director del Servicio de Urología de Northwell Health Group, el Viagra generó un “impacto importante” similar al de los antibióticos en el tratamiento de infecciones o las estatinas en el de enfermedades cardíacas. “Por lo tanto era el medicamento perfecto para anunciar a los consumidores. Era una especie de medicamento para (mejorar) el estilo de vida”, agregó.

En su momento, el senador republicano Bob Dole -candidato a la presidencia de Estados Unidos en 1996- promocionó el producto en la televisión y fue un total éxito. “Es un poco embarazoso para mí hablar sobre disfunción eréctil, pero es muy importante para millones de hombres y sus parejas”, indicaba en la publicidad.

Originalmente, fue desarrollado para tratar la hipertensión y angina de pecho. Pero desde los primeros ensayos clínicos, los hombres descubrieron que mejoraba sus erecciones.

En un comienzo, la unidad tenía un costo de 15 dólares, pero debido a su auge el precio se disparó hasta llegar a más de 50 dólares. Sin embargo, con el lanzamiento de una alternativa genérica, llevado a cabo en 2017, el precio cayó a un dólar cada una.

“Somos una sociedad muy puritana y creo que el Viagra nos ha relajado un poco”, opinó Nachum Katlowitz, director del Servicio de Urología y Fertilidad del Hospital de la Universidad de Staten Island. No obstante, “las mujeres quedaron fuera de la revolución para mejorar la sexualidad”, agregó.

¿Y las mujeres?
En 2015, la FDA aprobó la flibanserina -comercializada en Estados Unidos bajo el nombre de Addyi-, que fue llamada “el Viagra femenino” y presentada como un tratamiento para reactivar la libido de la mujer.

Pero desde su lanzamiento se generó una imparable controversia.

Debido a que Addyi pertenece a la familia de los antidepresivos, se les aconseja a las mujeres no consumir alcohol al mismo tiempo.

Además, cuesta cientos de dólares y puede causar efectos secundarios significativos. Entre ellos, náuseas, vómitos, pensamientos suicidas. Según Katlowitz, “no ha funcionado muy bien”.

El problema en las mujeres se remite principalmente a la sequedad vaginal tras la menopausia, lo que puede hacer que las relaciones sexuales sean dolorosas.

La uróloga Kavaler, indicó que tomar hormonas o incluso algunos tratamientos con láser pueden aportar soluciones.”Estamos por lo menos 20 años por detrás de los hombres”, concluyó.

Fuente: AFP