La UE pide a Irán que cumpla el pacto nuclear pese al abandono de EE UU

0
113

Bruselas prepara garantías para las empresas europeas que inviertan en territorio iraní

Europa apela a Irán para que siga cumpliendo el acuerdo nuclear e Irán insta a Europa a garantizarle los frutos de ese pacto. Con el reto de conciliar ambas exigencias, la UE arranca este martes una serie de contactos que permitan salvar la paz nuclear del golpe mortal asestado por Estados Unidos al retirarse de ese esquema. La jefa de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini, se ha entrevistado este martes con el ministro iraní de Exteriores, Mohammad Javad Zarif. Los dos han expresado su determinación a preservar el pacto nuclear. Pero los detalles para hacerlo posible están por definir.

“Trabajamos para ver cómo la UE puede contribuir a preservar el acuerdo, en particular para proteger la inversión europea en Irán”, ha explicado Mogherini en conferencia de prensa. Poco antes, el ministro Zarif había definido como “bueno y constructivo” el encuentro con la alta representante. A continuación, añadió: “Lo que se decida debería preservar y garantizar los derechos de Irán”. Pero el enorme hueco que deja Estados Unidos —firmante en 2015 del acuerdo junto con Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia, China e Irán, con la UE como garante— dificulta mucho el cumplimiento de esas condiciones.

El pacto nuclear permitió levantar todas las sanciones que la comunidad internacional (la ONU, Estados Unidos, la UE) aplicaba a Irán ante las sospechas de que desarrollaba un programa para lograr la bomba atómica. A cambio, el régimen de Teherán se comprometió a aceptar las inspecciones periódicas de sus instalaciones —a cargo del Organismo Internacional de la Energía Atómica— hasta 2025. La reimposición de esas sanciones —y otras adicionales, según anunció el presidente Donald Trump— por parte de Estados Unidos estrangula unos beneficios económicos que Irán no ha llegado a percibir en su totalidad por la incertidumbre existente sobre el futuro del acuerdo.

La UE trata de reunir toda su potencia de fuego para garantizar que al menos el dinero europeo sí seguirá fluyendo a Irán. “No hay duda de que la UE permanecerá en el acuerdo mientras Irán lo haga también. Pero no existen soluciones mágicas”, admite un alto cargo europeo bajo condición de anonimato. Otras fuentes reconocen también la dificultad de blindar los negocios de empresas de la UE de las sanciones estadounidenses. Porque estas tendrán efectos extraterritoriales (penalizarán a las firmas que quieran invertir en Irán y prohibirán las transacciones en dólares). Y habrá compañías que tengan intereses también en Norteamérica y opten por preservar su negocio allí antes que arriesgarse a perderlo por operar en Irán.

Los tres ministros de Exteriores de los países europeos que participan en el acuerdo se reunirán esta tarde con Mogherini para afinar la propuesta. Más tarde, abrirán el encuentro a Zarif con un doble objetivo: pedirle que resista las presiones más radicales de su país, partidarias de dar por clausurada la cooperación nuclear, y ofrecerle alguna pista de qué puede ofrecer Europa como señuelo a las empresas europeas que apuesten por Irán.

La principal medida consiste en dar garantías legales a las firmas allí presentes de que no tendrán que responder a ninguna sanción que les aplique Estados Unidos. Para ello, la UE rescatará un instrumento que ya aprobó para amortiguar el impacto de la ley Helms-Burton adoptada por Washington en 1996, en ese caso para bloquear los negocios en Cuba. El escudo europeo no llegó a usarse porque el presidente estadounidense, entonces Bill Clinton, acabó eximiendo a las empresas europeas de ese castigo. Aunque Europa explora ahora esa posibilidad, las expectativas de que Trump acabe haciendo algo similar son muy limitadas.

La segunda opción consiste en ofrecer financiación europea (del Banco Europeo de Inversiones y también de instituciones similares en los países miembros) para las actividades que vean cerrado el grifo del crédito como consecuencia del veto estadounidense. La línea de crédito funcionaría tanto para firmas europeas como para otras iraníes que tengan dificultades para financiarse, explican fuentes comunitarias, que alertan de que aún queda por ver la viabilidad de estos proyectos.

Entretanto, el comisario europeo de Energía, Miguel Arias Cañete, viajará a Teherán el próximo 19 de mayo para estrechar los lazos de cooperación energética con las autoridades y las grandes empresas del país. Será el primer representante europeo que pise suelo iraní tras el revés estadounidense. El colegio de comisarios estudiará este miércoles las medidas que puede adoptar Bruselas.