LIDAR: la tecnología que permite descubrir los secretos de la selva

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Se trata de una tecnología de medición y detección de objetos mediante escaneo láser

Entre los miskitos, un grupo étnico indígena de Centroamérica, existe lo que se denomina “el mal de la selva”. Esto es, una locura súbita, una explosión de ansiedad que provoca autolesiones, furia irracional y miedo. Quienes son afectados por este mal, creen que son atacados por los demonios o corren sin propósito.

Los expertos no han podido descubrir cuál es la causa de este mal ni porqué afecta solo a los miskitos. Los propios mikitos lo consideran un mal que nace cuando los fantasmas de la selva les entran por los ojos.

Se espera que mediante la tecnología se pueda desentrañar el misterio. Para esto se utiliza LIDAR, un sistema de medición y detección de objetos mediante láser presente en las naves espaciales para medir distancias, en los autos autónomos para moverse por la calle y para descubrir civilizaciones perdidas.

¿Qué es?
LIDAR es la sigla de “laser imaging detection and ranging”, una tecnología que se diseñó en la década de 1970 con el objetivo de medir las nubes, pero se hizo conocida por los coches autónomos.

Los “lidares” utilizan un proceso análogo con un foco emisor de haces de rayos láser infrarrojos. Gracias a ese foco emisor y a una lente receptora, se pueden obtener mapas en 3D del terreno a altísima resolución. Por ejemplo, el tiempo que tarda ese láser en llegar a su objetivo y volver del mismo, es lo que dice la distancia entre los dos puntos. El resultado es que se puede obtener un mapa en 3D de alta resolución para conocer el terreno en cuestión.

A su vez, esta tecnología también puede ser utilizada en condiciones meteorológicas adversas. Permite recoger datos de forma rápida y penetrar las cubiertas vegetales. Se trata de una de las pocas herramientas con la capacidad de distinguir el terreno de vegetación.

En cuanto a los vehículos autónomos, se convirtió en una herramienta fundamental que permite monitorizar a tiempo real la posición precisa de millones de puntos y la distancia entre cada punto y el automóvil. Así, se pueden prever situaciones de peligro como las que suponen los vehículos o peatones que pueden aparecer en la ruta y provocar un accidente.

Aunque hay algunos LIDAR fijos, por ejemplo los modelos más básicos para parabrisas, lo típico es que sea un dispositivo que gira 360 grados sobre sí mismo para cubrir todo el entorno.

El principal obstáculo para que LIDAR se convierta en una tecnología ampliamente adoptada en los automóviles producidos en masa es su costo: hay posibilidades por US$ 8 mil a US$ 50 mil.

Ciudades perdidas
Esta tecnología está logrando muchos descubrimientos y está dando vuelta muchas cosas que se creía que se sabían sobre la historia de la humanidad.

Por ejemplo, con LIDAR se mapeó un área de 2.100 kilómetros cuadrados de selva alrededor de Tikal, ciudad guatemalteca, y como consecuencia, los investigadores llegaron a encontrar 60 mil estructuras mayas, entre ellas palacios, puentes, fortificaciones, viviendas, caminos, etcétera. “Hay ciudades enteras que no sabíamos que existían”, indicaron Francisco Estrada Belli y Albert Lin en un comunicado.

Los investigadores retiraron digitalmente el dosel forestal de imágenes aéreas tomadas en el área ahora despoblada. Y encontraron las ruinas de “una extensa civilización precolombina que era mucho más compleja e interconectada” que lo que los especialistas habían pensado previamente.

“Las imágenes LiDAR dejan en claro que esta región entera era un sistema de asentamientos cuya escala y densidad poblacional ha sido sumamente subestimada”, afirma Thomas Garrison, arqueólogo y explorador de National Geographic especializado en tecnología digital para investigación arqueológica.

Para la investigación se proyectaron haces de láser pulsado a la tierra desde un avión y se midieron las longitudes de onda a medida que estos rebotaban, lo cual es muy similar a la forma como los murciélagos utilizan sus sonar para cazar.

La LIDAR permitió a los investigadores crear una imagen tridimensional detallada de lo que realmente había debajo de la superficie en esa área.

“La LIDAR está revolucionando la arqueología de la misma forma como el telescopio espacial Hubble revolucionó la astronomía”, comentó Estrada-Belli a la revista National Geographic, que publicó el estudio.

Este es uno de los trabajos arqueológicos con LIDAR de mayor escala hasta ahora, pero no es el primero. En 2009 y 2010, los arqueólogos Arlen y Diane Chase fueron pioneros en la técnica en Belice. Y hasta ahora, Richard D. Hansen, director del proyecto Mirador Basin en el noreste de Guatemala ha trazado 750 kilómetros cuadrados de las ciudades mayas más grandes y antiguas en la cuenca Mirador-Calakmul.

“Lo emocionante de esta tecnología es que nos dice más acerca de la cultura maya de lo que alguna vez hemos conocido, pero también nos deja algo de misterio: esas cosas que no podemos explicar totalmente que necesitan ser investigadas”, dijo Thomas Garrison.