Los vientos de Irma podrían causar daños catastróficos: 3 datos científicos lo explican

0
159

El huracán podría ser uno de los huracanes más agresivos registrados por su tamaño e intensidad, haciendo incluso saltar hasta las categorías conocidas y los récords históricos. Las autoridades llaman a informarse, a mantener la calma y prepararse para su embate.

El huracán Irma ya es enorme y poderoso. En este momento, ya tiene dimensiones que, comparativamente, haría que cubriera la totalidad del territorio de Ohio. Pero su gran tamaño no es lo único que hace temer: el tiempo récord logró alcanzar la máxima categoría en la escala Saffir-Simpson, y aún no ha llegado a islas del Caribe.

A continuación presentamos otras variables que convierten a Irma en un huracán particularmente peligroso:

1. Podría ser más dañino que Harvey

Aunque comparar el impacto humano y material causado por tormentas puede ser una necedad absurda debido a las obvias diferencias de cada sitio, existe el llamado Índice de Potencial de Daño por Ciclón (CDP) que, con fines de prevención de desastres y medidas de emergencia y evacuación, mide la capacidad de un huracán de provocar daños.

A diferencia de la escala Saffir-Simpson, el sistema más utilizado por los meteorólogos para categorizar el riesgo de huracanes, el CDP no solo mide la velocidad del viento para categorizar un huracán. También considera el tamaño del huracán y su velocidad de avance. Según explican sus creadores, un huracán grande, moviéndose lentamente, azotando repetidamente una zona con fuertes vientos, puede causar mayor daño total que un huracán pequeño e intenso que se desplaza de forma más rápida a través de una región.

2. El más fuerte del Atlántico fuera del Mar Caribe y Golfo de México

Según el último aviso del Centro Nacional de Huracanes en Miami, la intensidad inicial del huracán Irma se fijó en 155 nudos. Esto hace de Irma el huracán más fuerte en la cuenca del Atlántico fuera del Mar Caribe y el Golfo de México en los registros históricos.

En la escala Saffir-Simpson se mide la intensidad de los vientos. En esta Irma ya ha registrado vientos máximos sostenidos de más de 185 millas por hora, por lo que puntúa como categoría 5 (máxima) lo que significa que “se producirán daños catastróficos”. Según datalla la propia escala, “la velocidad de los vientos significa que se destruirá un alto porcentaje de viviendas afectadas, con falla total del techo y colapso de la pared. Los árboles caídos y los postes dejarán sin electricidad las áreas residenciales y puede ocurrir que los cortes de energía durarán semanas o meses. La mayor parte del área será inhabitable por semanas o meses”, explica la agencia NOAA en su sitio web.

Sin embargo, de continuar el repunte de los vientos, se prevé incluso que el huracán Irma podría superar la intensidad máxima teórica para una tormenta en su entorno (que es de categoría 5) y redefina las reglas, detalla el meteorólogo Eric Holthaus. EricHolthaus

3. Dos fenómenos naturales más que suman

Irma ya ha producido más días de huracanes importantes durante este mes de septiembre que todos los huracanes del Atlántico combinados durante los pasados 6 años. (De septiembre de 2011 al 16), explica Phil Klotzbach doctor en Ciencias Ambientales de la Universidad Estatal de Colorado. Sin embargo, ocurre en un momento histórico donde hay más fenómenos que considerar como parte del contexto de riesgo.

Además de Irma, la tormenta tropical José está ganando fuerza en el Océano Atlántico tropical. Está previsto que pasará a partir de las 5 p.m. a unas 1,400 millas (2,255 km) al este de las antillas menores. José se está moviendo hacia el oeste a 12 mph (19 kilómetros por hora).

Los vientos máximos sostenidos están cerca de 45 mph (75 km / h) con ráfagas más altas. Se prevé un cierto fortalecimiento durante las próximas 48 horas y José podría convertirse en un huracán para el jueves.

También podría complicar el panorama la depresión tropical número #13 en el Golfo de México, que podría convertirse en el huracán Katia esta semana, según el experto de Univision Albert Martínez.