“No me da vergüenza divorciarme ni lo que se diga de mis fracasos románticos”

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Se presenta este viernes en Punta del Este, donde grabará parte de su próximo disco

Cristian Castro está enamorado de Punta del Este. Mira el mar, come fruta y toma un poco de agua mientras prepara un show en el balneario, donde además eligió grabar su próximo disco. Tenía previsto hacerlo en Los Ángeles, pero optó por quedarse y hacerlo en la costa uruguaya, en el único estudio que hay.

Antes de eso, este viernes, se presentará en Enjoy (Conrad), donde repasará los clásicos de su carrera, a la vez que homenajeará a Sandro, el artista argentino que, al igual que él, ha sido referencia en la canción romántica latinoamericana.

¿Por qué decidió homenajear a Sandro e incluir algunas de sus canciones en su repertorio?

La nostalgia del pasado siempre me acompaña. Por parte de mi familia y de mi madre en particular, que lo admiraba mucho, así como a Roberto Carlos. Yo era niño y esos artistas y la música romántica marcaron mucho mi vida, con artistas como Sandro o José José, a quien también tengo presente en mis shows. Con Sandro me pasa que tiene una sensualidad increíble, y de estos artistas tomo muchas fuerzas para encarar también mis propias canciones. Es importante mirar a lo que valió la pena del pasado para hacer cosas en el presente.

¿Qué puntos de contacto tienen las obras de ambos?

Tenemos repertorios parecidos, aunque él era más poeta y mejor compositor, además de que hizo muchas más canciones que yo. No se conformó con el carisma que tenía y quiso también ser buen compositor y actor. Fue muy completo.

¿Tiene la necesidad de homenajear a sus ídolos sobre el escenario o en discos, como pasó con José José, cuyas canciones grabó en tres álbumes?

Sí, la verdad que es lindo, contagioso y necesario para nuestra camada de cantantes tener este momento para elogiar a nuestros grandes ídolos.

¿Cómo se hace para tomar una canción de otro y convertirla en propia?

Termina siendo fácil, porque las canciones en algunos sentidos son parecidas. Siento que las baladas de Sandro son las mías. Como Penumbras, son varias canciones emblemáticas pero que siento facilidad para abordarlas porque desde chico estoy transformándome en ellas.

El espectáculo también tiene sus canciones de siempre. ¿Cómo es su relación con ellas? ¿Hay algunas que ya no quiera cantar más pero que tiene que seguir interpretando?

Siempre voy a tener que cantar canciones como Nunca voy a olvidarte, Mañana mañana, Vuélveme a querer, No podrás o Azul. Azul la canté tantas veces que ya me estoy poniendo azul, pero me encanta poder llegar con las canciones que le gustan a la gente. ¿Qué vamos a cantar si no lo que le gusta al público?

En 2016 publicó el disco Dicen. ¿Está trabajando en el próximo?

Sí, le pedí a mi productor que venga desde Los Ángeles para comenzar mi próximo disco acá en Punta del Este, en el único estudio que hay acá. Es la primera vez que voy a grabar aquí. Me gusta tanto el sur, por Punta y por este verano, que me dieron ganas de grabar acá y no irme. Estaba programado para grabar en Los Ángeles, pero la verdad, Punta del Este es inigualable, Uruguay es un lugar estratégico, y el alma se siente increíble. Cambia como duermo, los sueños que tengo –yo sueño muchísimo– y son paisajes que entraño muchísimo. Fui amigo de Carlos Páez Vilaró y todo esto me conmueve. Así que empiezo a grabar aquí y sigo en Los Ángeles.

¿Traslada los sueños a sus temas?

Sí, siempre tengo una relación muy cercana y muy intrigante con mis sueños. Me gusta desenmascararlos. Y muchos de mis poderes de cantante los agarro del misticismo de los sueños.
En Dicen coqueteó con la música urbana. ¿Siente que es un género que los artistas tienen que interpretar para probar que siguen teniendo relevancia o es por el interés que genera el fenómeno?
El pop romántico debe abordar la tendencia urbana, no hay que tener miedo. Y no hay que criticar, que es algo que pasa mucho, aunque hay letras sí que son subidas de tono para lo que yo hago. Pero hay de todo. También hay baladas subidas de tono. Hay que apoyar esto nuevo, hay que unirse a los jóvenes. Los adultos siempre reprueban lo que hacen los jóvenes, pero creo que hay que seguir sus tendencias, que casi siempre son acertadas. Hay buena música en ese género, que será más valiosa con el tiempo.

Si lo invitara algún artista de ese género a participar, ¿lo haría?

Soy baladista y a veces es difícil meterse de lleno en ese mundo, pero lo haría, sin problemas. Es el momento de tener ese tipo de participaciones, en canciones urbanas o dance que también me gustan mucho.

¿Es música que escucha habitualmente?

Suelo escuchar de todo. Escucho artistas que lo están haciendo muy bien como Maluma, J Balvin, Daddy Yankee. Son gente que quiero mucho, igual que a René (Pérez Joglar), el ex Calle 13. Lo alternativo me influencia, y siento que esto es parte de lo alternativo y que eso siempre tiene que estar unido al pop, que abarca todo.

¿Le gustaría hacer una película o una serie sobre su vida, como Luis Miguel en Netflix?

Sin dudas. Mi vida ha sido interesante y muy loca. Sobre todo en amores y relaciones. Claro que lo haría, aunque en el futuro, cuando pasen más cosas. Todavía hay más historia, pero no estaría nada mal contarla.

¿Luego de tres matrimonios, se casaría de nuevo?

Sí, porque no me da vergüenza divorciarme. Tampoco lo que se diga acerca de mis fracasos románticos. Mi problema siempre ha sido la anticipación para casarme. Las personas no se conocen del todo bien y ya en el primer período del matrimonio se generan las diferencias. No lo resolvimos antes, cuando se tenía que resolver, entonces en ese momento no sabemos hacerlo.

Es impulsivo entonces, ¿eso le pasa también con la música?

Si, soy impulsivo. En la música también y si bien trato de que no suceda, de encarar las canciones con tiempo y madurez, a veces hago malas elecciones. Soy impulsivo y agarro las cosas con mucha fuerza y quiero que sucedan ya. Pero no me da vergüenza equivocarme, ni divorciarme. Voy a seguir casándome, y ojalá pueda hacerlo de nuevo pronto, porque es el mejor estado para el ser humano.