Perder peso sin tener que comer menos

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Un estudio determinó que es más efectivo contar calorías y elegir alimentos saludables, que restringir porciones

Un reciente estudio de Penn State University determinó que para bajar de peso no necesariamente se tiene que ingerir menos alimentos. El simple hecho de elegir productos más saludables puede contribuir con una reducción de peso más sostenible, según publicó Time.

Con los resultados obtenidos se realizó un ensayo clínico que fue publicado en la revista Appetite. En el estudio se comparó el consumo alimenticio de 39 mujeres -que habían participado en una investigación de pérdida de peso el año anterior- con 63 mujeres que no eran parte de este.

Todas ellas comieron, durante cuatro semanas, distintas porciones de siete alimentos diferentes por semana.

Debido a que ya estaban a dieta, las que integraban el primer grupo habían recibido asesoramiento sobre estrategias para perder peso. Por ejemplo, sabían sobre el tamaño de las porciones, el cálculo de las calorías y la toma de decisiones alimenticias más saludables. Con esta base los investigadores esperaban que comieran menos cantidad.

Tamaño de la porción
Sin embargo, durante esos días las mujeres de ambos grupos se vieron tentadas a comer más y fueron víctimas del llamado “efecto del tamaño de la porción”. Los investigadores le llaman así a la tendencia de comer más cuando se presentan porciones más grandes.

A grandes rasgos, no hubo una gran diferencia –en términos de peso- entre lo que consumió un grupo con lo que ingirió el otro.

La diferencia se notó en que las mujeres que habían sido asesoradas, solían elegir platos con baja densidad calórica. Es decir, si bien comían el mismo volumen de comida, consumían menos calorías.

“Cuando examinamos sus elecciones de alimentos, descubrimos que los participantes entrenados seleccionaban comer más alimentos con una densidad baja en calorías -como ensaladas, por ejemplo- y menos alimentos ricos en calorías, como el pan de ajo”, indicó uno de los investigadores.

El estudio no midió la pérdida de peso, ya que fueron solo cuatro comidas en cuatro semanas y la diferencia en calorías no habría tenido un impacto real.

Decisiones y no restricciones
Pero una de sus principales conclusiones indica que tomar decisiones más saludables puede ser efectivo a largo plazo, a la hora de reducir calorías y perder peso. Esto es un recordatorio de que la dieta ideal no es de privación.

“Puede ser más fácil juzgar qué alimentos son más altos o más bajos en la densidad de calorías, frente a la tarea de juzgar el tamaño de la porción apropiada”, explicó el investigador.

En esta línea, puede ser más útil motivar a las personas a que se concentren en la calidad nutricional de los alimentos. De esta manera, el individuo se sentirá más lleno.

“Cuando seleccionas alimentos con una menor cantidad de calorías, puedes comer más”.
Twitear

Asimismo, Zuraikat explicó que existen algunas reglas básicas que son sencillas de seguir para tener opciones de bajas calorías. En primer lugar recomienda elegir frutas y verduras, que tienen un alto contenido de agua y una menor densidad calórica.

“No queremos que la gente piense que tienen que comer ensalada todo el tiempo”, sostuvo.

Sin embargo, “hay formas de incorporar ingredientes ricos en agua en cada comida, para que pueda mantener el mismo nivel de palatabilidad y disfrutar de la misma cantidad de alimentos sin dejar de centrarse en sus objetivos de pérdida de peso o mantenimiento de peso”.