Senado de EE.UU: Putin ayudó a Trump a ganar

0
203

Comisión concluyó que “no hay duda” de la injerencia en las elecciones.

Fin del misterio, al menos para la Comisión de Inteligencia del Senado de Estados Unidos: Rusia intervino para incidir en las elecciones de 2016 a favor de Donald Trump. Esta era la tesis que manejaban los servicios de inteligencia estadounidenses, y que la Casa Blanca ha negado una y mil veces.

“No hay duda de que Rusia emprendió un esfuerzo sin precedentes para interferir en nuestras elecciones del 2016”, dijo el presidente republicano del comité, el senador Richard Burr, en un comunicado conjunto con su colega demócrata Mark Warner tras una audiencia a puertas cerradas con exfuncionarios de los servicios de inteligencia.

“Después de una revisión exhaustiva, nuestro personal concluyó que las definiciones (de la comunidad de inteligencia) eran precisas y oportunas”, dijo Warner. “El esfuerzo ruso fue extenso, sofisticado y ordenado por el propio presidente (Vladimir) Putin con el propósito de ayudar a Donald Trump y perjudicar a Hillary Clinton”, agregó Warner, en referencia a la entonces candidata demócrata a la Casa Blanca.

Las investigaciones revelaron que Rusia intentó interferir en las elecciones por tres razones: socavar la democracia en Estados Unidos, dañar a Hillary Clinton y ayudar a Trump a llegar a la Casa Blanca.

El respaldo de los senadores a las conclusiones de las agencias de inteligencia contrasta con la afirmación de republicanos de la Cámara de Representantes de que Rusia no había intentado ayudar a Trump.

Los comités de Inteligencia del Senado y la Cámara de Representantes llevaron a cabo dos de las tres pesquisas del Congreso sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones. La Comisión Judicial del Senado realizó la tercera, mientras que el fiscal especial Robert Mueller también está investigando el tema.

Burr dijo a los periodistas a principios de este mes que espera que la totalidad de la investigación se complete en agosto, mientras que la misma comisión de la Cámara de Representantes ha terminado la suya propia.

Las acusaciones y las múltiples investigaciones sobre el asunto han ensombrecido los primeros 16 meses de la presidencia de Trump.

El exdirector de Inteligencia Nacional James Clapper, el exjefe de la CIA John Brennan, y el extitular de la Agencia de Seguridad Nacional Mike Rogers, testificaron en la audiencia de la comisión del Senado. El exdirector del FBI, James Comey, despedido por Trump, fue invitado pero no se presentó.

El cerco.
De este modo, la investigación sobre la posible injerencia rusa en la campaña electoral que llevó a Trump a la Casa Blanca cumple un año y se cierne amenazadoramente sobre el propio presidente.

Desde su nombramiento el 17 de mayo de 2017, Mueller, el fiscal especial a cargo de la pesquisa, no ha dicho una palabra sobre su trabajo, que Trump ha denunciado repetidamente como una “caza de brujas”.

Pero después de presentar 22 cargos contra varias personas, entre ellas el exasesor de seguridad nacional de Trump, Michael Flynn, y el expresidente de la campaña, Paul Manafort, no hay duda de hacia dónde se dirige.

La Casa Blanca está claramente preocupada por lo que Mueller podría saber. Casi todos en el entorno de Trump, incluidos sus familiares, han contratado abogados personales.

Los republicanos, que además del Ejecutivo controlan el Congreso, también quieren que la investigación concluya pronto. De lo contrario, podrían perder su póliza de seguro contra una posible destitución si la oposición demócrata gana las legislativas de medio mandato de noviembre.

El vicepresidente Mike Pence dijo a NBC la semana pasada que la investigación debería terminar. “Hemos cooperado por completo, y por el interés del país, creo que es hora de concluirla”, dijo.

Trump esperaba terminar con esta pesquisa el 9 de mayo del año pasado, cuando despidió al entonces director del FBI, James Comey.

Pero le salió el tiro por la culata. El vicefiscal general Rod Rosenstein puso la investigación en manos de un fiscal independiente intocable: un alto y taciturno exinfante de marina y exdirector del FBI de 73 años, que recibió un amplio mandato. Desde entonces, Mueller ha interrogado a decenas de allegados a Trump, incluidos Comey, Rosenstein, el fiscal general Jeff Sessions, el yerno de Trump Jared Kushner, el exdirector de la CIA Mike Pompeo y el abogado de la Casa Blanca Don McGahn.

Rusos en Trump Tower.
En tanto, la comisión Judicial del Senado divulgó ayer los documentos de su investigación sobre la reunión antes de las elecciones de 2016 entre el hijo de Trump y rusos que le habían prometido material incriminatorio sobre Hillary Clinton. Entre las 2.600 páginas de documentos publicados se encuentra la transcripción completa del testimonio de Trump Jr.

En un testimonio, Trump Jr dijo que no le contó a su padre por adelantado sobre el encuentro en la Trump Tower en Nueva York con una abogada vinculada al Kremlin. La reunión del 9 de junio de 2016 con Natalia Veselnitskaya también contó con la presencia del entonces jefe de campaña de Trump, Paul Manafort, y del yerno de Trump, Jared Kushner.

La reunión fue organizada por un promotor musical, Rob Goldstone, quien contactó a Trump Jr diciendo que tenía “documentos oficiales e información que incriminaría a Hillary (…) y sería muy útil para su padre”. Trump Jr respondió: “Me encanta”. Pero luego dijo que no se ofreció “información significativa”.

Parlamento europeo con Zuckerberg
El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, comparecerá ante los eurodiputados para hablar sobre el uso de los datos personales de los usuarios, tras la filtración masiva de información a la empresa Cambridge Analytica, informó el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani.

En marzo pasado los diarios The New York Times y The Observer, revelaron que Cambridge Analytica utilizó datos para elaborar perfiles psicológicos de votantes, que supuestamente vendieron a la campaña de Donald Trump, durante las elecciones de 2016 y a la campaña británica a favor del Brexit previa al referendo de junio de ese mismo año. Cambridge Analytica compartió esos datos con compañías vinculadas a la inteligencia rusa, dijo Christopher Wylie, quien filtró información sobre el secuestro de datos privados de millones de usuarios de Facebook por parte de la firma británica.