Trump afirma que está buscando con China la vuelta de ZTE al negocio

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El fabricante de telefonía móvil ha cesado su actividad por el veto estadounidense a venderle componentes

Donald Trump envió este domingo un mensaje conciliador respecto a la gran batalla comercial abierta con China al asegurar que buscará una forma de que el fabricante chino de teléfonos ZTE pueda volver a operar en EE UU. La compañía anunció esta semana que cesaba “sus principales actividades operativas” por la asfixia que le había supuesto el veto estadounidense por incumplir los compromisos adquiridos en un pleito.

“El presidente Xi de China, y yo, estamos trabajando juntos para dar a la enorme empresa de telecomunicaciones china ZTE una manera para que vuelva a hacer negocios, rápido”, tuiteó Trump, mientras lamentaba la pérdida de “muchos empleos” en China. El presidente aseguró que el departamento de Comercio tiene orden de solventarlo.

El mes pasado Washington anunció que ninguna empresa estadounidense puede venderle materiales a ZTE —ni de forma directa ni a través de terceros países— en los próximos siete años. La medida respondía a un caso de 2017, en el que la firma asiática había sido condenada en EE UU a pagar una multa de 890 millones de dólares (ampliable en otros 300 millones) por saltarse el embargo y vender tecnología a Irán y Corea del Norte. También debía despedir a cuatro altos cargos y sancionar a otros 35 (eliminando sus bonus o mediante otras sanciones), pero incumplió esto último, según la Administración y se activó el veto.

Según Reuters, ZTE recibe de los proveedores estadounidenses entre el 25% y el 30% de los componentes de sus dispositivos. Eso pone en aprietos a la firma asiática pero también es una mala noticia para las americanas que le venden el material. Esta semana la compañía anunció que ya no podía seguir operando, pero en los últimos días parece haberse abierto alguna vía de negociación.

El caso de ZTE no está directamente vinculado con la difícil negociación que Washington y Pekín han abierto y que busca evitar la guerra arancelaria que ambas potencias se han declarado sin llegar a poner en marcha. Sin embargo, en la visita de la semana pasada del equipo económico de Trump el levantamiento de las sanciones al fabricante chino se puso sobre la mesa. “La compañía y las partes relacionadas se están comunicando activamente con los departamentos gubernamentales de EE UU para facilitar la modificación o reversión de la orden (…) y forjar un resultado positivo en el desarrollo de la cuestión”, dijo la empresa en un comunicado esta semana.