Trump hace un guiño a los demócratas con la deuda

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El presidente de EE UU pone en evidencia a los líderes republicanos a cambio de fondos para asistir a los afectados por el huracán Harvey

La devastación que siguió al huracán Harvey provocó algo que hace dos semanas hubiera sido impensable en pleno caos político en Estados Unidos: Donald Trump pactando con Nancy Pelosy, la líder de los demócratas en la Cámara de Representantes, y Chuck Schumer, en el Senado. El presidente acepta su petición de una extensión de tres meses en el techo de la deuda a cambio de aprobar un paquete de 7.850 millones de dólares en ayudas para los afectados por la tormenta.

La decisión del republicano se interpreta como una claro guiño a los demócratas. Sobre todo si se piensa que el líder de los conservadores en el Capitolio, Paul Ryan, consideró unas horas antes la idea de vincular las dos cuestiones de “ridícula”. La Cámara de Representantes procedió a autorizar la partida la tarde del miércoles con una abrumadora mayoría, con el huracán Irma amenazando Florida. Solo se opusieron tres republicanos a movilizar los fondos propuestos.

El Senado debe ahora enmendar el pacto para que la suspensión en el techo de la deuda entre en vigor y evitar así el temido cierre de las actividades del Gobierno cuando concluya el ejercicio fiscal a final de mes, con una extensión de la financiación a corto plazo del gasto. Donald Trump, que se reunión a primera hora de la mañana y los líderes de las dos cámaras, escala con este gesto de apertura su batalla paralela por debilitar al republicano Mitch McConnell.

Este acercamiento a los demócratas en pleno caos político en Washington tiene, sin embargo, fecha de caducidad. El plazo para negociar el próximo presupuesto se amplía hasta el 15 de diciembre, justo antes del receso por las vacaciones de Navidad. La mayoría conservadora en el Senado es muy ajustada. Los demócratas ya dejaron claro a la Casa Blanca y a sus rivales que votarán en bloque contra el plan de gasto de Trump si incluye fondos para el muro con México.

“Estoy comprometido en trabajar con los dos partidos”, comentó el presidente en un discurso tras la cita en el Despacho Oval, mostrándose muy conciliador, “todo el mundo está contento, no demasiado contento, porque eso tampoco es bueno”. El presidente destacó que era importante evitar una crisis política mayor y al mismo tiempo salir en ayuda a los afectados por el huracán. Miraba también a Florida. “Vamos a hacer todo lo posible por aliviar la situación”, prometió.

Donald Trump se anota así su primera victoria política en mucho tiempo y lo ha hecho a costa de los congresistas republicanos. Pero la guerra del presupuesto no se ha despejado. Lo complicado será lograr un arreglo permanente en torno al techo de deuda, que cuente con el respaldo de los republicanos más conservadores y evitar así el riesgo de impago de la deuda pública. Está por ver, además, cómo este arreglo temporal afecta a las otras iniciativas legislativas pendientes, como la reforma fiscal, que la Casa Blanca pretende sacar adelante este otoño. Trump sabe que necesita a los demócratas de su lado para sus iniciativas prosperen.