Trump y rey saudí conversan en medio de crisis con Catar

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(FILES) This file photo taken on May 21, 2017 shows US President Donald Trump (R) shaking hands with Qatar's Emir Sheikh Tamim Bin Hamad Al-Thani, during a bilateral meeting at a hotel in the Saudi capital Riyadh. In a series of morning tweets, President Donald Trump threw Washington's relations with Doha into deep crisis on June 6, 2017 and raised doubts about the future of the largest US air base in the Middle East. Trump publicly accused key regional ally Qatar of funding extremism, while tacitly backing a blockade of the emirate, home to the Al-Udeid Air Base near Doha where around 10,000 US military personnel are stationed. / AFP PHOTO / MANDEL NGAN

Arabia Saudita y otros 5 países rompieron relaciones con Catar. Foto: Archivo / AFP

Fuente: AFP

El presidente Donald Trump habló en favor de “la unidad” de los países del Golfo en una conversación telefónica este martes 6 de junio de 2017 con el rey Salman de Arabia Saudita, que acaba de romper, junto con otros cinco países, las relaciones con Catar, provocando una crisis mayúscula en Medio Oriente.

“Ambos dirigentes discutieron sobre los objetivos fundamentales para impedir el financiamiento de organizaciones terroristas y la promoción del extremismo por países de la región”, informó la Casa Blanca en un comunicado.

El mandatario estadounidense “subrayó que la unidad del Consejo de Cooperación del Golfo es crucial para vencer al terrorismo y promover la estabilidad en la región”, agregó.

Con una serie de tuits en la mañana del martes, Donald Trump provocó una profunda crisis en las relaciones de Estados Unidos con Catar, e hizo que surgieran dudas sobre el futuro de la mayor base estadounidense en Medio Oriente.

Trump acusó públicamente a Catar, tradicional aliado de Estados Unidos, de financiar el extremismo islámico, respaldando de forma tácita el bloqueo que Arabia Saudita y sus aliados impusieron al Emirato, cerca de cuya capital (Doha) Estados Unidos tiene la base de Al Udeid, donde están desplegados 10.000 militares.

Esta base es también el cuartel general de las fuerzas especiales estadounidenses y la mayor base aérea de la región, dos componentes vitales de las operaciones militares de Estados Unidos en Afganistán, Siria e Irak.

Los comentarios de Trump llegaron luego de que Arabia Saudita, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Yemen, Egipto y las Maldivas rompieron relaciones diplomáticas y comerciales con su pequeño vecino, acusándolo de “apoyar el terrorismo”.

Trump parecía querer que le reconocieran parte del crédito por esta decisión: “Durante mi reciente viaje a Medio Oriente afirmé que el financiamiento de la ideología radical debía cesar. Los dirigentes apuntaron a Catar – ¡y miren!”, escribió.

Estas afirmaciones marcan un gran cambio en la política exterior de Estados Unidos. Hace apenas semanas, Trump sonrió y le estrechó la mano al emir catarí Sheikh Tamin bin Hamad Al-Thani, diciendo “Somos amigos, hemos sido amigos por mucho tiempo”.

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“Tenemos miles de soldados en Catar, es sorprendente que un presidente haga esas afirmaciones vía Twitter sin consultar a sus consejeros en materia de seguridad nacional sobre las consecuencias que las mismas podrían tener para nuestras tropas”, afirmó el senador demócrata Chris Murphy.

Jeff Davis, vocero del Pentágono, trató de minimizar los daños y aseguró que la decisión de Arabia Saudita de aislar a Catar no ha tenido ni tendrá “ningún impacto” en las operaciones militares estadounidenses en el Emirato.

Una disputa entre aliados

Diplomáticos y exfuncionarios se sorprendieron de que Trump se alineara con Arabia Saudita en lo que es una disputa entre aliados.

Otras administraciones ya habían expresado su preocupación sobre los cientos de millones de dólares que se dirigen desde Catar, Arabia Saudita y Kuwait hacia el grupo Estado Islámico.

Pero la Casa Blanca se había limitado a pedir reglas más fuertes para evitar este flujo de dinero (gran parte del cual proviene de donaciones individuales) mientras fortalecía sus operaciones militares y de inteligencia en esos países.

Pocas horas antes de que aparecieran los tuits de Trump, la embajadora estadounidense en Catar, Dana Shell Smith, también había escrito algunos tuits enfatizando los logros que Estados Unidos había alcanzado junto a Catar en el combate al financiamiento del terrorismo.

Heather Nauert, vocera del Departamento de Estado, también reconoció que Catar ha hecho esfuerzos en la lucha contra el financiamiento al terrorismo, aunque agregó: “Pero vamos a estar claros: falta mucho por hacer”, dijo.

Bob Corker, senador republicano que dirige el comité de Relaciones Exteriores, estaba sorprendido: “Nuestra política ha sido trabajar con todos los países en la región de una manera constructiva”, dijo al ser consultado sobre los tuits de Trump.

En Washington existe el temor de que ahora Arabia Saudita y los Emiratos Árabes se sientan con fuerza para impulsar un cambio de régimen en Catar, o tomar medidas tan fuertes que podrían desatar una crisis en la región.

“Dada la vehemencia en los comunicados públicos de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, pudiera ser que estén intentando destronar a los actuales líderes de Catar”, explicó un funcionario que prefirió mantener el anonimato.

“Me preocupa que Estados Unidos haya formado parte de esta estrategia sin conocer el alcance de las ambiciones de Arabia Saudita o los Emiratos”, agregó.

Los tuits de Trump animaron a algunos aliados de Arabia Saudí. “Trump declaró que Catar financia el terrorismo. #GameOverQatar” escribió en Twitter Salman Al-Ansar, líder del Comité de Relaciones Públicas Saudiamericanas, un grupo de presión.