Un autotrasplante elimina el cáncer en una paciente con metástasis

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Un equipo de EE UU consigue eliminar un tumor en estado avanzado gracias a un trasplante de linfocitos

Una mujer de 49 años es la primera persona con cáncer de mama avanzado y metástasis en otros órganos que ha visto desaparecer sus tumores gracias a un nuevo tratamiento de inmunoterapia. Estos nuevos tratamientos que adiestran al sistema inmune del paciente para que aprenda a reconocer y aniquilar las células del cáncer funcionan sobre todo en tumores que acumulan muchas mutaciones genéticas en poco tiempo, como el melanoma y los tumores de pulmón causados por el tabaco. Otros tipos de cáncer con menos errores en el ADN, como los del tracto digestivo, el ovario y el pecho, responden poco o nada a estos nuevos tratamientos, lo que supone un grave problema ante variantes que presentan una alta incidencia en mujeres.

La paciente, identificada solo con un el número 4316 para preservar su identidad, sufría un cáncer de mama avanzado que no había respondido a varios tipos de quimioterapia. Dentro de un ensayo clínico con pacientes con metástasis, los médicos del departamento de cirugía del Instituto Nacional del Cáncer de EE UU analizaron muestras de los tumores que sufría la paciente y extrajeron de ellos linfocitos, células del sistema inmune. Los investigadores secuenciaron el genoma completo del tumor y detectaron todas las mutaciones que había generado. Cada uno de estos errores en el ADN pueden generar fragmentos de proteínas conocidas como neoantígenos. Los médicos analizaron los linfocitos de la paciente en cultivos celulares, seleccionaron los que eran capaces de identificar cuatro de esas moléculas mutadas y dejaron que se multiplicaran en cultivos de laboratorio. Finalmente, la paciente recibió una sola inyección que contenía miles de millones de linfocitos seleccionados, un equipo inmunitario de élite desarrollado en base al perfil genético de su tumor que se administró junto a un tratamiento de interleucina para estimular la supervivencia de los linfocitos. La paciente también recibió otra inmunoterapia basada en inhibidores de punto de control.

Los resultados, publicados hoy en Nature Medicine, muestran que los tumores en la mama, el hígado y otras partes del cuerpo desaparecieron por completo. La paciente lleva dos años sin rastro de cáncer. En el trabajo, el equipo médico, liderado por Steven Rosenberg, razona que gran parte de la efectividad observada se debe al trasplante de células inmunitarias seleccionadas y no a la segunda inmunoterapia, que tradicionalmente no ha mostrado efectividad en cáncer de mama. Su equipo ya había desarrollado este tipo de tratamientos contra el melanoma con una elevada efectividad. El trabajo forma parte de un ensayo clínico que pretende combatir tumores avanzados con metástasis y una baja tasa de mutaciones en unos 300 pacientes que ya no responden otros tratamientos usando esta terapia celular adoptiva.

El análisis del genoma completo de las células tumorales puede permitir a los médicos identificar qué pacientes pueden responder a este tipo de terapia y cuánto, aunque es algo que debe ser confirmado con más pacientes para demostrar que no se trata de un caso aislado.

Estamos en la cúspide de una revolución en la que se conseguirá el complicado objetivo de combatir la plétora de mutaciones en el cáncer gracias a la inmunoterapia

Se trata de una respuesta “sin precedentes en un cáncer de mama tan avanzado”, resalta Laszlo Radvanyi, presidente del Instituto de Investigación del Cáncer de Ontario (Canadá), en un comentario independiente publicado en la misma revista. “Estamos en la cúspide de una revolución en la que se conseguirá el complicado objetivo de combatir la plétora de mutaciones en el cáncer gracias a la inmunoterapia”, escribe. Este objetivo se conseguirá en parte gracias a este tipo de trasplantes y también con vacunas diseñadas para identificar determinados neoantígenos, señala. Gracias a estos trasplantes se pueden combatir tumores que hasta ahora se consideraban “incurables”, concluye