Victoria demócrata enciende las alarmas en Partido Republicano

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Partido de Trump perdió con amplitud elección de gobernadores en Virginia y Nueva Jersey

Este martes en Estados Unidos se produjeron varias elecciones locales: gobernadores, alcaldes y bancas en parlamentos estatales. Parecen lejanas, sí, pero transmitieron mensajes interesantes para el futuro del presidente Donald Trump. Exactamente un año después de que el millonario sorprendió al mundo al ganar la elección presidencial, a los candidatos “al estilo Trump” les fue rematadamente mal. Y a algunos, muy mal.

¿Acaso los votantes se cansaron ya de su modelo? ¿O es que no aceptan un trumpismo de candidatos que no sean el presidente?

Los demócratas festejaron tras un año de pura derrota, y se llevaron algunos triunfos simbólicos fuertes, como la primera legisladora estatal trans, que derrotó a un candidato conservador que se presentaba como el “homofóbico en jefe” de Virginia. La gran duda es si podrán mantener el impulso.

Trump y los trumpistas

Con su particular estilo, Trump gobierna a sus anchas, con una oposición demócrata que no termina de unirse y con un Partido Republicano más dividido aún, en el que no todos validan su estilo de conducción.

Y si bien a nivel nacional el porcentaje de aprobacion a la gestión presidencial oscila en el 40%, donde si mantiene una elevada consideración (80%) es en la base de votantes republicanos.

Por eso, el resultado de las elecciones de este martes era crucial por las señales que pudiera dejar. En ese sentido los republicanos lo tomaron como una señal de alerta, con la mira puesta en las elecciones legislativas de 2018 y en la campaña presidencial del 2020.

Sorpresas

La sorpresa más llamativa tuvo como escenario al estado de Virginia, donde el republicano Ed Gillespie parecía contar con buenas chances de ganar, pero perdió por nueve puntos porcentuales frente al demócrata, Ralph Northam.

Aunque intentó diferenciarse del presidente, en los hechos Gillespie era un candidato a la medida de Trump por su estilo confrontativo y directo.

Además, al igual que el presidente encarnó un discurso que puso el foco en asuntos como las diferencias raciales, la tenencia de armas y la inmigración ilegal.

No obstante, aunque su postura guarda demasiadas similitudes con la actitud del presidente, intentó desmarcarse en los hechos, pero la estrategia no funcionó.

Eso lleva inmediatamente a una de las principales conclusiones de la jornada electoral: el votante republicano medio parece validar esa forma de hacer política solo si el protagonista es Trump.

De hecho, el triunfo demócrata fue más evidente en el norte de Virginia, pues el presidente Trump no es popular en las zonas suburbanas.

Un analista de la Universidad de Virginia, Michael McDonald, consideró que ese estado en los hechos fue como “un baño de sangre” para los republicanos.

Es que a la contundente derrota de Gillespie se sumó en Virginia la irrupción de Danica Roem como la primera política transgénero que integrará el parlamento de un estado.

Esta mujer de 33 años, que cambió su identidad sexual a partir de 2012, le ganó con autoridad al republicano conservador Bob Marshall, conocido por sus alegatos en contra de la homosexualidad.

Pero, además, Marshall era partidario de una ley que impusiera a los transexuales el uso de baños que coincidieran con su sexo original.

El hecho de que Roem se haya ubicado en los primeros planos de la política estadounidense no solo fue un golpe difícil de asimilar para los republicanos más conservadores sino que también supuso una señal respecto a aquellos congresistas que se oponen a consagrar la igualdad de las personas transgénero.

Pero el resultado en Virginia no fue la única sorpresa para los republicanos, ya que en Nueva Jersey, el gobernador Chris Christie –que supo ser otro aliado del presidente–dejará su cargo al demócrata Phil Murphy, que superó a la candidata republicana Kim Guadagno por 13 puntos, arrastrado por la baja popularidad de Christie.

Pero eso no fue todo: en Nueva York, el alcalde demócrata, Bill de Biasio, declarado oponente a las políticas del presidente, obtuvo su reelección con luz.

Aunque todavía es prematuro para realizar cálculos electorales de futuro, los demócratas –estimulados por tan prometedores resultados– comenzaron a gastar a cuenta.

“La puerta está abierta para nosotros”, reflexionó la influyente líder demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

LAS CLAVES

Nueve. Puntos dieron la victoria al demócrata Ralph Northam frente al republicano Ed Gillespie en Virginia.

Transexual. La demócrata Danica Roem se convirtió en la primera delegada legislativa regional transgénero en Virginia.

Reelección. El alcalde demócrata de Nueva York, Bill de Blasio fue reelecto.

Fuente: El Observador y agencias