A quemarropa: Sumérgete en el mundo de la comedia (1894 – 1960) con nosotros

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No te pierdas el vídeo en el que repasamos cómo ha evolucionado este género desde sus inicios hasta los años 60.

Entre el estornudo precinematográfico de Fred Ott en 1894 y el atropello del Hitler animado de Love, Death & Robots de 2019 han pasado 125 años, trazando entre ellos una línea que recorre las distintas corrientes del tiempo por las que la comedia cinematográfica ha transitado entre persecuciones, trompazos, diálogos locos y personajes icónicos. Así comienza nuestro nuevo A quamerropa, un repaso en profundidad por el género de la comedia desde 1894 hasta 1960.

Si hay que indicar el inicio de la comedia, la pieza que se considera la primera muestra del género es El regador regado (1895) de los hermanos Lumière, la cual ellos mismos grabaron en su jardín. El primer trompazo, por ejemplo, sería el de Tommy Atkins in the Park (1898) de Robert W. Paul, pieza en la que un hombre tira a una mujer de un banco. Y, por supuesto, no podemos dejarnos los maravillosos ‘cartoons’, esos cortometrajes desternillantes de animación.

Eso en cuanto a piezas audiovisuales, porque si nos ponemos a bucar figuras clave dentro de este género, el “padre de la comedia” sería el francés Max Linder, cineasta y actor y precedente de Charles Chaplin. Incluso este último reconoció que Linder era un genio del humor. Además de Linder y Chaplin, tampoco podía faltar Buster Keaton, cuyas peripecias físicas le hacían parecer un funambulista. Él fue quien refinó y estilizó el ‘gag’ visual. Luego, serían Abott y Costello quienes representarían ese dúo del “payaso listo y payaso tonto” que se ha repetido hasta la saciedad. ¿Algunos ejemplos actuales? Will Ferrell y John C. Reilly en Hermanos por pelotas (2008) de Adam McKay o Jim Carrey y Jeff Daniels en Dos tontos muy tontos (1995) de los hermanos Farrelly.

Los hermanos Marx, la comedia en el mundo de la animación, Walt Disney, Alec Guinness y más películas, actores, cinestas y figuras clave de este género cinematográfico. ¡No te pierdas nuestro A quemarropa sobre estas líneas!