Ascienden a 37 los muertos por doble atentado en Kabul

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The sandals of Afghan protesters seen at the scene of a suicide attack that targeted crowds of minority Shiite Hazaras during a demonstration at the Deh Mazang Circle in Kabul on July 23, 2016. A powerful explosion on July 23, ripped through crowds of minority Shiite Hazaras in Kabul who had gathered to protest over a power line, killing at least 20 people and leaving 160 others wounded, officials said. No group has so far claimed responsibility for the blast, but it comes in the middle of the Taliban's annual summer offensive, which the insurgents are ramping up after a brief lull during the recent holy fasting month of Ramadan. The scene of the blast was littered with charred bodies and dismembered limbs, with ambulances struggling to reach the scene as authorities had overnight blocked key intersections with stacked shipping containers to impede movement of the protesters. / AFP PHOTO / WAKIL KOHSAR

El número de muertos en un doble atentado suicida ayer cerca del Ministerio de Defensa en Kabul ha aumentado a 37 y el de los heridos a 103, tres de ellos en estado crítico, informaron hoy las autoridades afganas.

“El balance de muertos en los dos atentados suicidas cerca del Ministerio de Defensa de ayer ahora asciende a 35, incluidos cinco miembros del Ejército”, indicó a Efe el portavoz del Ministerio de Defensa afgano, Muhamad Radmanish, una cifra a la que hay que agregar los dos suicidas.

La fuente detalló que entre los 103 heridos hay 18 miembros del Ejército, y que tres de los heridos se encuentran en estado muy grave y “los médicos dicen que hay pocas posibilidades de que sobrevivan”.

“La mayoría de las víctimas son civiles, incluyendo mujeres y niños”, añadió.

Los talibanes perpetraron ayer un ataque suicida en las inmediaciones del Ministerio de Defensa afgano, en una concurrida zona de tránsito y en hora punta.

Poco después y cuando muchas personas acudían al lugar en auxilio de las víctimas un segundo suicida hizo una nueva detonación.

Entre los muertos hay dos generales, un jefe de los servicios de inteligencia y un comandante policial, en un duro golpe para las fuerzas de seguridad.

También ayer y después de este doble atentado reivindicado por los talibanes, tres terroristas atacaron un edificio en el que opera una ONG en Kabul en un ataque que ocasionó cuatro muertos (tres de ellos los atacantes) y seis heridos, y cuya autoría aún no ha sido reclamada por ningún grupo insurgente.

Según el portavoz de Defensa, los talibanes tratan de crear pánico ante la celebración la semana próxima de la festividad musulmana del Aid al Adha o Fiesta del sacrificio.

El presidente afgano condenó ayer el atentado en un comunicado en el que afirmó que “los enemigos de Afganistán han perdido su capacidad para combatir a las fuerzas de defensa y seguridad en el país, y por eso atacan autopistas, ciudades, mezquitas, escuelas y a la gente común”.

Afganistán vive un momento crítico con un incremento de la violencia que ha hecho incrementarse este año las víctimas civiles a cifras récord desde que comenzaron a ser contabilizadas en 2009 en el conflicto armado.

Los insurgentes han ganado terreno desde que la OTAN puso fin a su misión de combate en el país el 1 de enero de 2015 y, según datos de Washington, controlan ya desde finales del pasado año cerca de un tercio del territorio afgano.