El embajador del Reino Unido en Washington dimite tras la filtración de sus informes críticos con Trump

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El presidente estadounidense ha atacado con dureza al Gobierno de Theresa May

El embajador del Reino Unido en Washington, Kim Darroch, ha presentado finalmente su dimisión, tras el escándalo que provocó la filtración de sus correos diplomáticos internos, en los que calificaba como “inepto” a Donald Trump. A pesar del firme respaldo del Gobierno de Theresa May al alto funcionario, con una larga carrera diplomática y prestigio entre muchos de sus compañeros, la presión elevada de las últimas horas, con una serie de tuits incendiarios del presidente Trump, ha obligado a Darroch a tirar la toalla. “Después de la filtración de documentos oficiales emitidos por esta embajada, ha aumentado la especulación sobre mi posición y la duración de mi mandato como embajador”, ha escrito Darroch a sus superiores. “Quiero poner fin a esas especulaciones. La situación actual hace imposible que continúe desempeñando mi puesto como hubiera deseado”.

La noticia de la dimisión se ha conocido poco antes de que Theresa May compareciera ante la Cámara de los Comunes para participar en la sesión de control, que ha calificado de lamentable “que se haya visto obligado a renunciar al puesto”. “Sir Kim ha dedicado su vida al servicio del Reino Unido y tenemos con él una gran deuda de gratitud. El buen gobierno depende de que sus altos funcionarios sean capaces de ofrecer un asesoramiento completo y honesto. Quiero que todos ellos tengan la confianza de poder hacerlo, y espero que esta Cámara reflexione sobre la importancia de defender nuestros valores y principios, especialmente cuando son sometidos a presión”, ha dicho May. El líder de la oposición, Jeremy Corbyn, se ha sumado en lamentar el episodio y ha calificado de “bueno y honorable” el trabajo desempeñado por el embajador. “Todos debemos lamentar el sentimiento que le ha llevado a presentar su dimisión”, ha dicho Corbyn.

“El chiflado embajador que el Reino Unido endilgó a Estados Unidos no nos entusiasma, es un tipo muy estúpido. Debería dirigirse a nuestro país, igual que la primera ministra May, para relatar sus fracasadas negociaciones sobre el Brexit, y no molestarse tanto por mis críticas al modo tan torpe en que las manejaron”, escribía Trump en el último de una racha de tuits en los que se refería al “modo tonto” en que May había negociado la salida de la UE.

A pesar del consenso general en el Reino Unido sobre la necesidad de que los embajadores puedan comunicarse de un modo honesto y sincero con el Gobierno, y la atribución de la responsabilidad del episodio al culpable de la filtración, el incidente ha impactado de lleno en las primarias para suceder a May.

Mientras el ministro de Exteriores, Jeremy Hunt, defendía a May y calificaba de “inaceptables” los términos con los que Trump se había dirigido a la primera ministra, Boris Johnson, amigo y aliado del presidente estadounidense, intentaba rebajar gravedad al asunto y ensalzaba la gran amistad entre los dos países. En el debate de los candidatos celebrado en la noche del martes, en la cadena ITV, Johnson, al que todas las encuestas apuntan como el próximo ministro del Reino Unido, fue incapaz, a diferencia de su rival, de asegurar que mantendría al embajador en su puesto hasta finales de diciembre, cuando concluye su mandato.