El PSG toma Old Trafford

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El equipo de Thomas Tuchel acaba con la imbatibilidad del United de Solskjaer con una gran actuación de Verratti, Di María y Mbappé. Pogba fue expulsado

Sin Cavani y sin Neymar, pero con Di María, Verratti y Mbappé estelares, el PSG dio un golpe de autoridad en Old Trafford. Dos goles de ventaja y un partido de altura ganado desde la posesión y una firme compostura de equipo que no echó de menos la pompa de su estrella brasileña. El United claudicó y terminó desquiciado, con Pogba expulsado.

Rugió el Teatro de los sueños con la salida inflamada de su equipo. La presión alta y una rosca tocada y tensa de Ashley Young que cruzó todo el área aportaron el atrezo de un escenario muy británico. La grada, contagiada por el entusiasmo de la era Solskjaer (10 victorias y un empate hasta ayer), jaleaba esas primeras embestidas de sus futbolistas. El PSG entendió que su partido era otro. Más pausado y entregado al temple de Verratti. Los tiempos del juego fueron del italiano. Sospechoso de difuminarse en las grandes citas, anoche reivindicó su liviana figura pase a pase. Sus toques cadenciosos apagaron el fragor inicial del United. En su renacimiento, puede que Solskjaer y sus muchachos no se hayan encontrado una estructura tan trabajada para dominar los partidos desde la posesión. A Tuchel no le ha quedado más remedio que tirar con Marquinhos de mediocentro defensivo. No es un especialista, pero no se complicó con la pelota. Se la dio al más capacitado, a Verratti. Y cuando el juego se trabó, él brasileño fue un ancla firme sobre el que se apoyó el volante italiano para imponer su fútbol dormidera.

MANCHESTER UNITED, 0 – PSG, 2
Manchester United: De Gea; Shaw, Lindelof, Bailly, Young; Matic, Herrera, Pogba; Martial (Mata, m.46), Rashford (Lukaku, m.84) y Lingard (Lingard, m.45+3).

Paris Saint Germain: Buffon; Kehrer, Silva, Kimpembe, Bernat; Verratti (Paredes, m.74), Marquinhos, Draxler; Alves, Di María (Dagba, m.81) y Mbappé.

Goles: 0-1. Kimpembe, m.53, 0-2. Mbappé, m.60.

Árbitro: Daniele Orsato (ITA) expulsó por doble amarilla a Pogba (m.26 y 89) y amonestó a Young (m.30), Lindelof (m.50), Herrera (m.87) y a Shaw (m.92) por parte de los locales y a Kimpembe (m.11), Draxler (m.19), Bernat (m.34) y a Alves (m.62) por parte de los visitantes.

Incidencias: Partido correspondiente a la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el estadio de Old Trafford (Manchester).

El enfrentamiento esparcía por el campo ese prototipo de delanteros-gacela que marcan el camino de la modernidad. El PSG lucía a Mbappé como el máximo exponente de ese canon de futbolista fibroso, silueta apolínea y carrera fina. En el United, Lingard, Rashford y Martial respondían a ese perfil de velocistas elegantes. Cuando uno y otro equipo concedían pasto para correr dio la impresión de que el partido se convertiría en un duelo de zancadas estilizadas. Incluso poderosas, como la de Pogba, que en una arrancada rajó al centro del campo de Tuchel y a Kimpembe hasta plantarse en la línea de fondo. Pogba obligó a Buffon a interceptar su pase raso para que Rashford no lo empujara. Fue el acercamiento más peligroso que se dio en todo el primer acto. El PSG impuso su fútbol control desde ese momento. Solo se afiló en un par de acelerones de Mbappé y en algún revoloteo de Di María y Draxler, pero neutralizó toda intención del United de acelerar el juego.

La reanudación devolvió al PSG con las mismas trazas de equipo mandón, pero más convencido. El United, que perdió a Martial y a Lingard antes del descanso por sendas lesiones, degeneró en un equipo encogido. Alves puso un centro para que Mbappé enseñara por primera vez el colmillo. Su cabezazo lo repelió De Gea en una estirada compleja por exigente: abajo y al palo. Si esa intervención evitó el gol, su estatismo en el saque de esquina le condenó. Di María cerró un globo que se paseó por el área pequeña. Kimpembe, libre de marca, lo remachó sin oposición. Di María celebró su asistencia encarándose con una hinchada que en su etapa en Old Trafford le despreció. Aún festejó más el segundo pase de gol. La carrera se la dibujó Verratti con un pase al espacio. El centro raso y por abajo fue un escaparate para que Mbappé enseñara en todo su esplendor su velocidad y su finura para definir. Llegando desde atrás, se coló entre Baily y Lindelof y sacó el pie con delicadez para terminar de ajusticiar al United.