¡Humillación histórica! Cruz Azul destrozó al América en el Azteca

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El Clásico Joven fue todo azul (FOTO: Imago7)

El Clásico fue todo de La Máquina ante un equipo azulcrema desconocido. Tres puntos de oro para los cementeros que lo meten a la pelea rumbo a Liguilla.

Este triunfo ha roto una serie de rachas negativas que eran una auténtica loza para Cruz Azul, ¿por cuál empezar?. Vencer 5-2 al América dejó atrás un dominio azulcrema en Fase Regular de 5 años y 1 día. Ademas de sumar por fin una victoria tras siete partidos y darle a Robert Dante Siboldi la alegría luego 18 cotejos sin conocerla. Sin embargo, esta noche, en la mente de Julio César “Cata” Domínguez, Pablo Aguilar, Roberto Alvarado, Orbelín Pineda y Jonathan Rodríguez es lo menos que pasó al festejar sus goles ante el acérrimo rival.

Pocos pudieron ser testigos de la gran hazaña que hoy emprendió la Máquina en un Azteca que lucía la desconfianza de la afición celeste que vio en las Águilas a su común verdugo.Esta vez, las cruzazuleadas quedaron atrás y el seguidor supo sentir y gritar una auténtica voltereta.

Los cambios en el once le dieron resultados a Siboldi. Minuto 16 y el gol cayó ante la sorpresa de todos, un tiro de esquina cobrado por Yoshimar Yotún y el remate picado de Cata Domínguez que ni festejar pudo al tener que ser atendido por el cuerpo médico.

Tiempo después, inimaginable, otra jugada similar al del gol, ahora el rematador fue Milton Caraglio, pero atrás Ochoa aprendió la lección y logró estirar la mano para atajar. Fueron 35 minutos de un gran partido celeste, como no lo había tenido en todo el Apertura 2019.

Y America parecía cobrar vida. Una distracción defensiva cementera y el empate llegó. Potente disparo de Guido Rodríguez para vencer al fondo a Jesús Corona al minuto 36. Se avecinaba la voltereta, en menos de u respiro, los azulcremas se levantaron de su butaca para gritar el 2-1 y comenzar con la burla, la costumbre hacia el seguidor de La Máquina.

Sin embargo, la historia dictó un destino diferente. De regreso al segundo tiempo, Miguel Herrera notó la desesperación y mal juego de Jorge Sánchez, además de que al jugador se le había perdonado la expulsión por una fuerte falta sobre Cata en el comienzo del partido.

No quiso arriesgar y lo sacó por Carlos Vargas, pero la mala suerte estaba escrita y Roger Martínez vio el cartón rojo al 50 por un fuerte codazo sobre Rafael Baca. Todo estaba listo para la noche histórica de Cruz Azul. Es el momento de demostrar que también saben dar volteretas. La presión de los de Coapa continuó con un disparo de Renato Ibarra al que voló Corona. La inspiración e ímpetu eran completamente para los de casa.

La igualdad llegó gracias a Pablo Aguilar, ahora sí, su búsqueda por el remate le dio resultado con un cabezazo tras el tiro de esquina de Cabecita. La Máquina demostró que también en cinco minutos puede hacer goles para ganar. Al 58’, tiro libre para los celestes y Alvarado llegó perfecto con el cabezazo y eufóricamente celebrar el 3-2.

La mirada incrédula del aficionado azulcrema fue testigo de la desmoralización de su equipo. Ahora ellos no eran los fantasmas, lo fue un Orbelín que tomó el esférico, burló a Emmanuel Aguilera y definió para el 4-2. Y había más historia, más algarabía cementera con el 5-2 de Rodríguez.

Un golazo producto de un esférico perdido por la defensa azulcrema que lo toma el uruguayo, entra al área y anota ante la marca de tres defensores.

Así terminó la noche en la que las apuestas tenían al América como un gran favorito, sin ver que la goleada en el Clásico Nacional fue una mera coincidencia ante unas Chivas que pasan por uno de sus peores momentos. Cruz Azul dejó a un lado la victimización ante uno de los rivales que han sido catalogados como un auténtico fantasma en la historia de los celestes.