La Colombia de Queiroz marca el paso en la Copa América

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La selección cafetera vence a Paraguay, suma pleno de victorias y avanza como líder de su grupo

Con principales o secundarios, titulares o suplentes, la solidaria Colombia de Carlos Queiroz, de paso perfecto en la Copa América, se ha revelado como un equipo ferozmente competitivo. Los cafeteros sumaron su tercera victoria en igual número de salidas este domingo ante un Paraguay que hace mucho dejó de ser el equipo rocoso que imponía respeto en Sudamérica. Aunque supo a poco, el solitario gol de Gustavo Cuéllar fue suficiente para confirmar como candidatos al título a James Rodríguez -que en esta ocasión salió desde el banco- y su afinada banda.

La Argentina de Messi, que con el agua al cuello se batía a la misma hora frente Qatar, concentró el suspenso de la jornada, aunque los guaraníes también se jugaban su supervivencia. Con el primer lugar del grupo B asegurado de antemano, tras sus victorias sobre albicelestes y asiáticos, el entrenador portugués rotó la nómina para el duelo ante Paraguay, con el propósito de dar descanso a algunos y evitar amonestaciones que pudieran provocar suspensiones de otros. Mantuvo, eso sí, el despliegue de 4-3-3 que ha caracterizado a su tricolor.

Hasta nueve cambios tuvo Colombia con respecto al equipo que se presume titular. David Ospina, el dueño del arco, viajó de última hora al país para atender una situación familiar, y su lugar lo ocupó Álvaro Montero, el gigantesco portero del Deportes Tolima. La defensa apareció completamente renovada, con Santiago Arias en la derecha, John Lucumí y el veterano Cristian Zapata en el centro y Cristina Borja en la izquierda.

En el mediocampo, Cuéllar, el caudillo del Flamengo que juega como local en Brasil, ejerció en teoría como el volante recuperador, aunque terminó por pesar por su inesperado aporte ofensivo. Lo acompañaron Jefferson Lerma y Edwin Cardona, el esperado diez del Pachuca mexicano que había dejado buenas sensaciones en los últimos amistosos, pero no había tenido minutos. Con James en el banco, Cardona fue el encargado de mover los hilos del equipo. Arriba, el rapidísimo Luis Díaz, revelación del Junior de Barranquilla, fue una pesadilla constante para los paraguayos. Lo acompañaron dos generales de mil batallas: Juan Guillermo Cuadrado -por primera vez en la era Queiroz cerca de la raya, su posición natural- y Falcao García.

La titularidad del capitán y máximo goleador histórico de Colombia, otrora indiscutida, se ha visto amenazada por el gran momento de Duván Zapata, autor de dos tantos en la Copa. El Tigre, con una chilena y un remate lejano que pasó cerca del poste, se mostró participativo y ejerció el liderazgo que se le espera. El gol de Cuéllar nació después de que Falcao presionó una salida de la defensa paraguaya. La presión alta ha sido precisamente una de las características más notables del equipo de Queiroz. El nueve robó el balón, lo descargó a Arias sobre la banda, y el lateral encontró a Cuéllar en el área. El volante del Flamengo, que celebró con los ojos llorosos su primer tanto con Colombia, se sacó a un defensa de encima y remató desde un ángulo cerrado por entre las piernas de Juan Fernandez.

Incluso hubo tiempo para que James jugara la última media hora, en la que alcanzó a asociarse con Cardona y dejar algunas pinceladas de su repertorio. Lucho Díaz embocó un latigazo furioso tras un pase de tres dedos del diez, otro más como el del gol de Duván en el partido ante Qatar. El VAR, que quita tanto como da, anuló la jugada, en la que a duras penas se intuía que el balón hubiera rozado el brazo del extremo del Junior.

El equipo B en ningún momento desentonó, dominó de principio a fin a los paraguayos y mantuvo los envidiables números de Queiroz desde que tomó las riendas de la selección en febrero. En siete partidos, sus dirigidos siempre han marcado al menos un tanto y solo han concedido goles en su derrota ante Corea del Sur (2-1). Los demás juegos se han saldado con sendas victorias sobre Japón (1-0), Panamá (3-0), Perú (3-0) y, ya en la Copa América, Argentina (2-0), Qatar (1-0) y Paraguay. La encendida Colombia, que aspira a dar de una buena vez el salto competitivo que la instale en la elite del fútbol sudamericano, tendrá poco premio para su deslumbrante desempeño en la fase de grupos. En los cuartos de final se enfrentará con el segundo del grupo C, que todavía está por definirse entre Chile, el vigente campeón, y el Uruguay de Suárez y Cavani. Pero al menos llegará con las piernas frescas.