Los antibióticos, siempre receta en mano

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Los farmacéuticos hacen hincapié en el problema que supone la aparición de resistencias como consecuencia del abuso de estos medicamentos

El pasado día 18 se celebró el Día Europeo del Uso Prudente de los Antibióticos, una jornada que el Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León (Concyl) quiso aprovechar para advertir sobre el problema que suponen las resistencias a los mismos derivadas de un uso excesivo o inadecuado. Cada vez es más frecuente que se den peligrosas resistencias bacterianas y, por ello, el Concyl llama a emplear los antibióticos de forma responsable para que sean de verdad útiles.

El presidente del Consejo, Carlos Treceño, recordó que las oficinas de farmacia no pueden dispensarlos sin receta, sin prescripción médica, y que para preservar su efecto durante más tiempo es necesario el cumplimiento del tratamiento, no abandonarlo antes de tiempo. Por otro lado, subrayó que gripes, catarros o resfriados no están provocados por bacterias, sino por virus, por lo que el consumo de antibióticos en estos casos no está indicado. Los antibióticos son un tipo de medicamentos que pueden destruir las bacterias -no los virus- o impedir su crecimiento para así curar las infecciones. Desde el Concyl subrayan que existen más de 15 grupos diferentes de antibióticos que se diferencian en su estructura química y su acción contra las bacterias. Debe seleccionarse el más adecuado a cada situación, por lo que el diagnóstico y la prescripción resultan fundamentales para optimizar sus resultados terapéuticos y reducir al mínimo el riesgo de efectos adversos.

Además, se considera que «su descubrimiento fue uno de los grandes éxitos de la medicina, puesto que han salvado muchas vidas», pero el Consejo advierte que no se puede olvidar que «su efecto puede verse disminuido si se toman incorrectamente» y pueden producirse resistencias bacterianas que constituyen un verdadero problema. «Estas resistencias a los antibióticos por parte de las bacterias pueden ocurrir de manera natural como consecuencia de mutaciones en los genes de una bacteria, pero lo que realmente acelera la aparición de resistencias es el uso excesivo o inadecuado de antibióticos».

La introducción de antibióticos en la práctica clínica, tanto para uso humano como veterinario, «ha permitido un tratamiento eficaz de la mayoría de los procesos infecciosos bacterianos». Sin embargo, el desarrollo de las resistencias y «la escasez de tratamientos alternativos constituye en la actualidad el mayor problema de salud pública a nivel mundial», reconoce el Concyl. Tanto que, según sus datos, se estima que «en España más de 4.000 muertes anuales son debidas a bacterias multirresistentes, cifras que alcanzan los 25.000 casos si nos referimos a toda la Unión Europea, con unos costes añadidos de en torno a 1.500 millones de euros por cuidados extra hospitalarios, médicos y pérdidas en la productividad».

En España, más de 4.000 muertes anuales son debidas a bacterias resistentes

Por ello, el Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León llamó la atención sobre este asunto y elaboró un decálogo para concienciar a la población de que «debemos ser responsables con nuestra salud y la de los demás». En él exige que no se tome «nunca» un antibiótico que no haya indicado un médico o dentista y que no se le suministre tampoco a mascotas o animales sin que el veterinario lo haya requerido. Se recuerda su falta de efecto sobre los virus y se pide que se adquieran «siempre» en farmacia receta en mano. También es necesario seguir las indicaciones respecto a dosis y periodos «de forma escrupulosa», no suspender un tratamiento antes de tiempo aunque los síntomas hayan desaparecido y no acumular antibióticos en casa ni mucho menos reutilizarlos. Para evitar su abuso, se puede preguntar al médico, farmacéutico o veterinario sobre la posibilidad de acceder a una vacuna que prevenga la aparición de infecciones y también resultan fundamentales consejos tan básicos como lavarse las manos frecuentemente, «ya que una importante cantidad de infecciones se transmiten a través de ellas».